viernes, 11 de septiembre de 2009

Diego: Méndez es ARGENTINO


Curioso caso el de Jesús Méndez. El mejor jugador de Central en el inicio del campeonato tiene una costilla fracturada pero quiere jugar. El mendocino es hombre fuerte y tiene alta tolerancia al dolor según el cuerpo médico, que de todas maneras aconseja que no lo haga. Qué pasará, si será o no de la partida ante Chacarita, se sabrá este viernes por la tarde.

La contusión en la parrila costal le causó mucho dolor al ex volante de River, que acabó el pleito con el Millo casi sin poder moverse. Pero con el paso de las horas su estado evolucionó (debido a la medicación), y si bien todos los estudios que le practicaron dejaron en claro que sufrió una fractura, el propio mediocampista le pidió a Cuffaro estar desde el arranque.

La opinión del cuerpo médico, que a partir de ahora encabezará el doctor Francisco Campillo, es que no debería exponerse a la rispidez de todo partido para no sufrir un agravamiento de la lesión. Lo mismo piensa Cuffaro, que sabe de la importancia de su presencia en el campo pero no quiere perderlo por varios juegos más. La situación se resolverá este viernes en Arroyo Seco, donde se pondrán de acuerdo en los pasos a seguir.

Si Jesús no es de la partida, se abre un abanico de posibilidades: que actúe Martín Astudillo (salió de su lesión y está concentrado), Matías Ballini o Milton Zárate (los volantes centrales de la Reserva) o hasta que Danelón vaya de ocho y se corra al medio Jonatan Gómez. Con la incógnita de Méndez, el equipo ante el Funebrero será: Broun; Chitzoff, Burdisso, Braghieri, Gervasio Núñez; Gómez, Méndez, Paglialunga, Moya; Zelaya, Castillejos.

Fuente: Rosario3.com

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Los pibes mandan

Rosario Central 2 - 1 River Plate

Almeyda y Ortega poco pudieron hacer ante la velocidad de Central. Primero, Guillermo Burdisso metió el 1-0 tras un cabezazo. Y luego, Castillejos infló la red tras un gran contraataque. River logró descontar gracias a Mauro Díaz, quien remató y la pelota se desvió en Burdisso y el final fue con incidentes. Explotó el Gigante: el equipo de Cuffaro Russo es puntero junto con Vélez.

Jesús Méndez es un clon de Riquelme, pero con recorrido. Zelaya se hace referente en un equipo que sufrió las partidas de los González (Kily y Equi), pero cuyos integrantes, todos juveniles, muchos incluso de rostros aniñados, le dan a sus colegas de River una muestra clara, rotunda, de lo que significa comprometerse con una causa.

Y así, Central se erige como puntero desde la entrega, pero también desde la inteligencia. Porque cuando hay que jugar, toca con la velocidad y la frescura que ostenta su promedio de edad (ante River, acusó 23 añitos y monedas). Porque cuando hay que raspar, no saca la pierna y le pone el cuerpo al roce que un River impotente ofrece como respuesta desesperada a sus problemas. Es cierto, Franzoia se pasa de rosca ante Coronel y se va expulsado a poco del final. Pero a este River, hay ventajas que le pasan por delante de la nariz sin que se mosquee.

Un frentazo con ímpetu, con ganas de cabecear, fue suficiente para que River penara y Central festejara. Guillermo Rodríguez le sacó dos cabezas a Cabral y estampó el 1-0. Ni la voz de mando de Almeyda, quien debutó como titular, ni las intenciones de Ortega bastaron para encarrilar el rumbo del equipo de Gorosito, que llegó pocas veces. Y si un equipo llega poco, y encima su centrodelantero define en el borde del área chica como lo hizo Fabbiani...

Un contraataque letal, orquestado por Méndez, apoyado en Zelaya y definido por Castillejo puso el 2-0 en el arranque del segundo tiempo. Una pizca de suerte asomó en el horizonte de River, cuando Mauro Díaz vio que su remate se convertía en el descuento gracias a un rebote en Burdisso. A la suerte, se sabe, hay que ayudarla. Central lo hizo. Y River...